Recuerda

Que nunca te quiten la ilusión

Porque será ella quien propulse tu vida

Tu persistencia es el motor

y tu fe, la gasolina

 

Tú eres el norte, el sur y el oeste

No hay coordenadas donde

no te encuentres presente

 

Y no eres consciente

del valor de tu sonrisa

No es cuestión de belleza

Tan solo de autoestima

 

Mi mente menguante  en mis días ausentes

Echa la vista atrás y recuerda el sonido estridente

de la gente dominante que te dice tajante

cómo debes vestir para lucir elegante

 

Hagas lo que hagas siempre te criticarán

Cada persona tiene su visión

de lo que es el bien y el mal

 

Olvida los complejos y demás vicisitudes

Recuerda que tus defectos también son virtudes

Quien te quiera que te quiera

Quien te odie que no dude:

Tu voz es la canción que repito en bucle

 

Recuerda que la cuerda que sujeta nuestro amor

a veces está tensa

Pero es mi salvación

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Llega el verano

Llega el verano y automáticamente el desenfreno se convierte en el protagonista absoluto de cada noche. El calor aplasta las relaciones caducifolias.  Las agendas se saturan de fiestas señaladas. Las sonrisas de quienes aprueban el curso con dignidad, florecen y las lágrimas de quienes pierden el norte académico, se desparraman por el suelo.

Se terminaron los madrugones mortales y con ello damos la bienvenida a la hibernación eterna más propia del estío. Cambio de horario para la juventud más perezosa. Disponible de 15:00 pm a 5:00 am. Pese a quien le pese, es hora de disfrutar.

Me piden nueva canción de verano y yo, a cuentagotas voy preparando el próximo hit. Con tranquilidad, esmero, cautela. Pero con sosiego y calma, ¿eh? Que mi guitarra está afónica y sus cuerdas vocales no están para muchos trotes. Además, las cosas que se hacen con prisa, luego no fructifican como uno pretende.

Así que eso. No hay mucho más que tenga que decir acerca de esta estación tan especial para mí. Espero que con la mitad de la suerte que tuve el año anterior, pueda afirmar al término de la misma, que han sido los tres mejores meses de descanso más bonitos de mi vida. Claro…Al margen de ese período de prácticas en radio que me usurpan el 75% de mi tiempo libre.

 

El club de los incomprendidos

La sociedad se piensa que nos conoce, que la historia que les han contado sobre nosotros es la única y verdadera, que sólo somos la punta del iceberg. Los chicos del montón. Un saco de puntos débiles y defectos irreversibles. Una carrocería desgastada. Una fachada sin terminar. Sin nada que nos desmarque del resto o nos haga especiales. Ni una habilidad artística desgarradora. Ni un pelazo de ensueño. Ni unos ‘bíceps’ de hierro. Ni un coeficiente intelectual disparatado.

Y quizá sí, a lo mejor somos imperfectos. Es posible que nos falten 3546 kilómetros hasta alcanzar nuestra mejor versión y que haya momentos en que la gasolina sea tan escasa que parezca que nunca avanzamos.

Pero dime, ¿cuándo La Tierra fue una esfera perfecta?

¿Cuántas veces te vieron levantarte del suelo con esa valentía tan tuya, si ni siquiera se percataron de que te habías caído?

¿Cuántas veces te has tumbado en la cama y has reproducido mentalmente en tu cabeza esa canción que tanto te gusta, acompañada de ese rostro con el que desearías despertar cada mañana, a pesar de saber que nunca será correspondido?

Si supieran el valor que se necesita para afrontar la impotencia de querer a alguien y no poder. Si supieran que tú lo tienes…

Si supieran cómo crecen tus agallas por las noches cuando te enfrentas a tus miedos más profundos…

Si supieran que detrás de esa actitud blandengue se esconde una mujer que mata a sus temores a flechazos…

Si supieran que no bajas la luna a nadie, ni que ella viene hacia a ti. Sino que tú eres ella

Si supieran que las estrellas te sonríen cuando las miras, porque te toman como una de su familia…

Si supieran que tu voz es la alcantarilla por la que se escapan todos mis males. Si supieran…Ay, si supieran.

Pero hay cosas que en ocasiones es mejor que no sepa nadie. A veces es preferible que no nos conozcan al cien por cien.

Es la única forma de conseguir que  los aventureros más intrépidos que se atrevan a explorar nuestras guaridas más secretas, se lleven una sorpresa.

Bienvenida al club de los incomprendidos. Bienvenida al grupo de los ‘raritos’.  Acomódate como si fuera tu casa, porque ésta es tu casa.

DAVIS PÉREZ

Tan afortunada como un martes y trece

Tan impredecible como el silencio en un concierto. Tan asustadiza como la estrella que teme descolgarse del cielo. Tan transparente como una ventana sin cristal. Tan valiente como quien se rebela ante la vida cuando la suerte se esfuma entre sus dedos. Tan intensa como la luz del sol a mediodía. Tan infinita como Cantabria, tan especial como el don de los que no presumen.

Tan viva como una llama que brota, tan libre como el viento cuando se enoja.

A mi lado, tan afortunada como un martes y trece.

Yo al suyo, como quien gana la lotería sin haber comprado billete.

No es complejo de inferioridad, sino la dicha de saber apreciar.

A quien nos cuida y a quienes nos dan razones para justificar nuestra existencia.

Porque a veces, ante nosotros aparece algo tan grande y tan difícil de describir, que lo único que podemos hacer es rendirnos y reposar nuestras rodillas sobre el suelo.

Observar, contemplar y admirar.

Hay que saber reconocer el valor de las personas cuando las tenemos juntos a nosotros. Es la única forma de conseguir que quien nos acompaña quiera seguir a nuestro lado.

Que me extrañes

Que me extrañes.

Cuando la luna que compartimos

se canse de trasnochar

Que me recuerdes.

Cuando los días sean una cárcel

de la que pretendes escapar

Que te refugies en mis palabras

cuando en esta guerra llamada sociedad,

el valor de una persona se mida

por su capacidad para matar

Que eres el aire en mi vacío

y llenas de esperanza mis pulmones

Que ya hace tiempo que no respiro

otro gas que no sea tu aliento.

 

 

Los resquicios del machismo

Leo entre líneas la tormenta

que cualquier otro lector en ti ignora

Pocos entienden que en tu mirada

hay una rabia que se desboca

Y es que no te toman en serio

Y es que no te valoran

Dicen que el hombre avanza

Mientras la caga cuando abre la boca

Eres tan valiosa y tan indispensable

que si estuvieras al mando de los gobiernos

No habrían guerras. ni hambrunas,  ni sangre

Qué pena, qué enorme tristeza

Ver tanto potencial, pero que solo les llame tu belleza

Pelea por lo que es tuyo,  saca a relucir tu entereza

pero recuerda

que aún quedan hombres que te aprecian

El mismo de ayer

Despertar

Y ser hoy, el mismo de ayer

El que viaja en el tiempo sin máquina

a través de recuerdos moribundos,

y canciones a pie de página

El que deja que el sueño le despeje los problemas,

pero nunca los aleja

Porque siempre vuelven cuando despiertas

El camino hacia la felicidad tiene más curvas que rectas

No encuentro las variables

de tu fórmula secreta

Siempre ofrezco a mis preguntas

respuestas incorrectas

Soluciones demasiado simples

para incógnitas bochornosamente complejas

Quizá siendo el mismo de ayer

hoy no me aproxime

a donde mañana pretendo estar

Sin duda llegó la hora de quitarse la máscara,

también el disfraz

Y permitirme el capricho

de poner punto final

a un poema que en el fondo

quiere ser lanzado al mar.

Y empujado por las olas,

llegar a tu playa solo una vez más

“No importa cuándo, ni dónde ni cómo lo leas. Mis palabras siempre tendrán el sentido que tú quieras darle”

DAVIS PÉREZ

-Blog Oficial de David Pérez-